Busca las señales

  • Grava y arena: comunes en cruces, entradas de garajes, curvas después de obras y en el borde del camino.
  • Pintura mojada y metal: las marcas viales, las tapas de alcantarilla, las vías de tranvía o de tren y las placas metálicas resbalan cuando están mojadas.
  • Tiras y parches de alquitrán: las líneas de reparación pueden resbalar con el calor o después de la lluvia.
  • Baches y desniveles: difíciles de ver en la sombra o de noche, y pueden desestabilizar la moto.
  • Hojas, lodo y aceite: sobre todo en otoño, en caminos rurales y en el centro de los carriles, donde los autos gotean aceite.
  • Superficies mojadas después de un periodo seco: la primera lluvia puede levantar polvo y aceite y dejar el camino muy resbaloso.

Cómo cruzar un peligro

  • Reduce la velocidad con tiempo, antes de llegar, y no encima del peligro.
  • Mantén la moto vertical y lo más recta posible, y evita frenar o acelerar bruscamente mientras lo cruzas.
  • Cruza las vías y los desniveles lo más cerca de un ángulo recto que sea seguro, y relaja el agarre para que el manubrio pueda moverse.
  • Mira hacia donde quieres ir, no al peligro.

Planifica con anticipación

  • Deja más distancia con el vehículo de adelante para poder ver la superficie del camino.
  • Ten cuidado en las curvas donde no se ve la superficie y después de obras.
  • Revisa tus neumáticos y mantenlos con la presión correcta. El estado de los neumáticos importa más en superficies en mal estado.

Consulta también nuestras guías sobre rodar con lluvia y el cuidado de los neumáticos.

Si un camino parece demasiado arriesgado, está bien reducir mucho la velocidad, detenerte o elegir otra ruta.