Relájate y mantente suelto
- Un agarre tenso del manubrio transfiere cada ráfaga a la dirección. Sujétalo con firmeza pero sin tensión, y deja que la moto se mueva un poco.
- Mantén el cuerpo relajado, los codos blandos y la vista arriba, mirando hacia adelante.
- Usa movimientos pequeños y suaves en la dirección. Las correcciones bruscas empeoran las cosas.
Sabe dónde golpean las ráfagas
- Puentes, caminos abiertos y expuestos, huecos entre edificios y las salidas de túneles y de cortes en el terreno.
- Puertos de montaña, caminos costeros y las cimas de las colinas.
- Cuando los árboles se mueven o las banderas se extienden, espera ráfagas fuertes.
Camiones y otros vehículos
- Cuando adelantas a un vehículo grande, el viento se bloquea por un momento y luego te golpea al pasar la parte delantera. Prepárate para un empujón repentino.
- Deja espacio extra a camiones y autobuses, porque su turbulencia también te sacude.
- El viento también puede empujar a los autos hacia tu carril, así que mantén un margen.
Reduce la velocidad y ajusta
Una velocidad menor te da más tiempo para responder y reduce la fuerza del viento sobre ti y la moto. El equipaje, una bolsa de tanque o un parabrisas atrapan el viento, así que carga bajo y compacto y quita lo que no necesites.
Considera no salir
Si el viento es lo bastante fuerte como para mover mal la moto, o si el pronóstico advierte de tormentas, pospón la salida o elige una ruta más resguardada. Las ramas que caen y los objetos que vuelan también son un peligro.
Esta guía es general. La fuerza del viento y el comportamiento de la moto varían según el modelo, la carga y el camino, así que prepárate para reducir la velocidad o detenerte.
