Casco

  • Limpia la carcasa exterior y la visera con agua tibia, jabón neutro y un paño suave. Evita los solventes fuertes y los limpiadores abrasivos, que pueden dañar la carcasa, la visera y la espuma.
  • Retira y lava el forro y las almohadillas laterales extraíbles si el fabricante lo permite, a mano y con jabón neutro, y déjalos secar por completo.
  • Revisa que la visera no esté rayada. Una visera muy rayada dispersa la luz, sobre todo de noche, y conviene reemplazarla.
  • Nunca le pegues calcomanías ni le apliques pintura a la carcasa sin consultar al fabricante, y no cuelgues el casco de la correa de la barbilla sobre un motor o un escape calientes.
  • Reemplázalo después de cualquier impacto importante, aunque se vea bien, y cuando el fabricante indique que le toca. Consulta las indicaciones del manual.

Chaqueta y pantalón

  • Sigue la etiqueta de cuidado. Muchas prendas textiles se pueden lavar con un ciclo delicado después de quitar las protecciones, pero no todas.
  • Saca las protecciones antes de lavar y revísalas después para ver si tienen daños.
  • El cuero se limpia con un paño, se seca lejos del calor directo y necesita un acondicionador de vez en cuando para que no se agriete.
  • Vuelve a impermeabilizar las capas que repelen el agua cuando el agua deje de formar gotas, con el producto que recomienda el fabricante.

Guantes y botas

  • Déjalos secar lentamente a temperatura ambiente. El calor directo puede encoger el cuero y debilitar las costuras.
  • Busca costuras gastadas, hilos sueltos y palmas o suelas delgadas.
  • Mantén las botas limpias y acondiciona el cuero para que se conserve flexible.

Guarda

Guarda el equipo en un lugar seco y ventilado, lejos del sol y del calor. No dejes el casco dentro de un auto caliente y guárdalo en una bolsa suave para proteger la visera.

Para elegir el equipo desde el principio, consulta la guía de equipo de protección.

Sigue siempre las instrucciones de cuidado y las indicaciones de reemplazo del fabricante de cada prenda.