La seguridad primero
- Trabaja con el motor apagado y la moto estable sobre un caballete de taller o el caballete central.
- Mantén los dedos lejos de la cadena y los piñones, y nunca enciendas el motor con las manos cerca.
- Evita que el lubricante y el limpiador lleguen al neumático y al disco de freno.
Límpiala
La suciedad y la grasa vieja se convierten en una pasta abrasiva. Limpia la cadena con un limpiador hecho para cadenas de moto y un cepillo suave, porque algunos solventes dañan los sellos de goma de las cadenas con O-ring y X-ring. Sécala con un paño y luego lubrícala.
Lubrícala
- Aplica el lubricante de cadena en la parte interior del tramo de la cadena, donde puede llegar a los rodillos, de preferencia después de rodar, cuando la cadena está tibia.
- Déjalo reposar unos minutos y retira el exceso para que no salpique la rueda.
- Muchos motociclistas lubrican cada pocos cientos de kilómetros y después de rodar con lluvia. Sigue el intervalo del manual del propietario.
Comprueba la tensión
Una cadena demasiado floja puede saltarse, y una demasiado tensa desgasta los piñones y los rodamientos. Mide el juego libre en el centro del tramo inferior, con la moto sobre el caballete si el manual lo indica, y gira la rueda para medir en varios puntos, ya que las cadenas se desgastan de forma desigual. Ajusta al valor del manual del propietario.
Busca desgaste
- Eslabones rígidos o torcidos, óxido o O-rings faltantes.
- Una cadena que se ha estirado tanto que ya no puedes alcanzar la tensión correcta.
- Dientes de piñón con forma de ganchos o de aletas de tiburón.
Cambia la cadena y los dos piñones juntos, porque una cadena nueva sobre piñones gastados se desgasta rápido.
Los tipos de cadena, los intervalos y los valores de tensión varían entre motos. El manual del propietario y tu mecánico tienen la última palabra para tu modelo.
