Primero: lo que permite tu licencia

Muchos países limitan a los motociclistas nuevos por la potencia del motor. En la UE, por ejemplo, la categoría A1 cubre motos de hasta 125 cc y 11 kW, y la A2 cubre motos de hasta 35 kW; la licencia A completa llega después. En otros países las reglas son distintas. Antes de enamorarte de un modelo, consulta en la autoridad de licencias de tu localidad qué permite tu licencia y revisa la potencia indicada en los documentos de registro de la moto.

Peso y altura del asiento

  • Siéntate en la moto: ¿llegas al suelo con los dos pies, o al menos con la punta de los pies?
  • Intenta moverla con el motor apagado y levantarla del caballete lateral. Una moto demasiado pesada da miedo en estacionamientos y en giros lentos.
  • Una moto ligera y ágil perdona más los errores de principiante.

Qué tipo de uso

  • Ciudad y trayectos diarios: un scooter o una naked ligera con bajo consumo de combustible.
  • Viajes y carretera abierta: una posición de manejo cómoda, protección contra el viento y espacio para equipaje.
  • Caminos de tierra: una doble propósito ligera, con suspensión de largo recorrido y neumáticos adecuados.

Una deportiva potente es una elección difícil como primera moto: posición de manejo exigente, respuesta brusca del acelerador y un seguro caro.

Nueva o usada

Una moto usada cuesta menos y la primera caída duele menos. Cuando mires una moto usada:

  • Pide el historial de servicio completo y compara el kilometraje con los registros.
  • Busca señales de choque: manijas dobladas, rayones en los costados, espejos o direccionales reemplazados.
  • Revisa la cadena, los neumáticos, los frenos y las fugas con la lista T-CLOCS.
  • Si es posible, pide a un mecánico de confianza que la inspeccione antes de comprar.

El presupuesto no termina con la moto

Prevé con tiempo el equipo de protección (casco certificado, chaqueta, guantes, pantalón y botas), el seguro, el primer servicio y el registro. El buen equipo importa tanto como la moto misma.

Esta guía es general. Las normas de licencias varían según el país y cambian con el tiempo, así que confirma lo que permite tu categoría de licencia con la autoridad oficial de tu lugar de residencia.