Elige el lugar
Lo mejor es un lugar seco, ventilado y techado, lejos de la humedad, del sol directo y de los grandes cambios de temperatura. Usa una funda transpirable para moto y no un plástico que atrape la humedad.
Límpiala
- Lava y seca la moto, porque la suciedad, la sal y los insectos dañan la pintura y el metal con el tiempo.
- Lubrica la cadena y protege las piezas metálicas sin pintar como sugiere el manual.
Combustible y aceite
- El combustible se echa a perder. Para una pausa larga, muchos motociclistas llenan el tanque, para limitar la condensación, y agregan un estabilizador de combustible como recomienda el fabricante.
- Si toca el cambio de aceite, hazlo antes de guardarla, porque el aceite viejo retiene contaminantes.
Batería
Conecta un cargador hecho para baterías de moto, o retira la batería y guárdala cargada en un lugar fresco y seco, y revísala de vez en cuando. Sigue las instrucciones del fabricante de tu batería.
Neumáticos y caballetes
- Levanta la moto sobre caballetes si puedes, para que los neumáticos no apoyen siempre en el mismo punto, o revisa la presión y mueve la moto de vez en cuando.
- Ajusta la presión de los neumáticos al valor del manual o un poco más alta, como recomienda el fabricante del neumático.
Cómo despertarla
- Revisa si hay fugas, daños de roedores, el estado de la cadena y la presión de los neumáticos.
- Comprueba los niveles de líquidos y asegúrate de que los frenos y las luces funcionen.
- Carga la batería y arranca el motor con suavidad, dejando que se caliente antes de salir.
- Empieza con un recorrido corto y tranquilo para ver cómo responde la moto.
Las tareas de almacenamiento dependen de tu moto, del clima y de cuánto tiempo estará parada. Sigue el manual del propietario y consulta a tu mecánico si tienes dudas.
