Los gastos que se repiten cada año
- Combustible: depende de la moto, de tu estilo de conducción y de cuánto recorras.
- Seguro y matriculación: varían mucho según el país, la edad, la experiencia y la moto.
- Mantenimiento: aceite y filtros, bujías, cadena, pastillas y líquidos de freno, según lo indicado en el manual del propietario.
- Neumáticos y cadena: piezas de desgaste que dependen de cuánto y con qué intensidad conduces.
- Estacionamiento, guardado, peajes y cualquier cuota de club o de formación.
Equipo y extras
Un buen casco, chaqueta, guantes, pantalones y botas pueden costar una parte importante del precio de la moto, y hay que reemplazarlos con el tiempo. Suma el equipaje, el soporte para el teléfono y los candados si piensas viajar o estacionar en la calle.
Los imprevistos
Aparta una reserva para reparaciones, una batería, un pinchazo, una caída o una avería. Es más fácil ahorrar una pequeña cantidad al mes que afrontar una factura sorpresa.
Planea un presupuesto anual
- Haz una lista de los gastos fijos, como el seguro y la matriculación.
- Calcula la distancia anual y los costes de combustible y neumáticos que implica.
- Añade el plan de mantenimiento del manual.
- Añade una reserva y una cantidad para reponer el equipo.
Compáralo con lo que puedes gastar con comodidad. Consulta los fundamentos del seguro, el plan de mantenimiento y la conducción eficiente.
Una moto más barata no siempre es la opción más económica. Revisa su historial de mantenimiento y el coste de los repuestos antes de comprar.
